Así hemos perdido la ermita de La Magdalena, en Poza de la Sal

La ermita de La Magdalena, en el valle de las salinas de Poza de la Sal, poco antes del derrumbe de su espadaña en 2010.

Levantado ya el confinamiento de la pandemia, estos días he podido volver a Poza de la Sal y recorrer otra vez los campos y el paisaje que llevo grabados en el alma.

De ellos, siempre tuve preferencia por el valle de las salinas. En los años de mi infancia y adolescencia -los 60 y primeros 70- era una increíble mezcla del esplendor de la naturaleza con el espectáculo, verdaderamente evocador, de la ruina del granjerío para la explotación de la sal, que por aquel entonces se abandonaba. Aquello colmaba nuestra curiosidad y capacidad de asombro.

Sigue leyendo

Platería del Reino de Nueva España en Poza de la Sal (Burgos): una huella de gratitud y piedad

Ermita-Santuario de Nuestra Señora de Pedrajas, Patrona de Poza de la Sal (Burgos). La Virgen de Pedrajas ha tenido una constante y profunda significación en la vida de este pueblo, lo que explica las generosas y piadosas donaciones de vecinos que prosperaron en la América hispana (Foto del autor).

He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos. Esta frase que Saint-Exupéry pone en boca del zorro y que después repite El Principito a fin de acordarse, es una de esas enseñanzas que tampoco nosotros debiéramos olvidar (1).

Porque esa mirada del corazón es relevante, por ejemplo, para dar significado a ese tesoro artístico, tan desconocido, representado por el conjunto de piezas de platería hispanoamericana conservadas en diferentes pueblos de la provincia de Burgos, entre los que se encuentra -de forma no poco destacada- nuestra Villa de Poza de la Sal (2).

Son estas piezas creaciones, de notable valor artístico, de los pujantes talleres americanos de los siglos XVI a XIX. Afirman quienes las han estudiado que su importancia material guarda a veces poca proporción con la de la parroquia o santuario en los que se encuentran. Una paradoja que, como han destacado esos mismos expertos, solo cabe explicar desde una perspectiva emocional que nos lleva a su procedencia: generosas y piadosas donaciones de hijos de estos pueblos, quienes, habiendo alcanzado fortuna en el Nuevo Mundo, quisieron mostrar su gratitud y amor a la comunidad que les vio nacer, enviando -o trayendo a su regreso- estos valiosos objetos de plata, generalmente de uso religioso como correspondía a un tiempo en el que la fe ocupaba un lugar central en la vida de las gentes.

Sigue leyendo

Más sobre el Convento de San Bernardino, de Poza de la Sal

Vista actual de las ruinas del Convento franciscano de San Bernardino, en Poza de la Sal (Burgos) (Foto del autor).

La reciente entrada en el blog sobre el Convento de San Bernardino, de Poza de la Sal (Burgos), ha despertado más curiosidad de la que esperaba. Y es que las viejas ruinas suelen provocar en nosotros un atractivo poder de evocación, a lo que en este caso se suma que este monasterio es un gran desconocido, incluso para los pozanos.

La publicación mencionada me ha permitido además, gracias a la ayuda de dos amables lectores, descubrir nuevas informaciones, útiles para seguir completando la escasez de datos disponibles sobre el cenobio franciscano, situado muy cerca del solitario y apartado paraje de Los Molinos.

Sigue leyendo

Así era el desamortizado Convento de San Bernardino, de Poza de la Sal

Maqueta del Convento de San Bernardino, de Poza de la Sal (Burgos), obra de Fernando de Miguel Hombría (Foto: Fernando de Miguel).

Con esa mirada local que da a los acontecimientos históricos un significado más real y concreto -en definitiva, más humano-, el reciente reportaje de Diario de Burgos “El inicio del fin de las abadías burgalesas” es una invitación a abrir los ojos ante los estragos de las desamortizaciones liberales del siglo XIX en la comarca burgalesa de la Bureba.

Aunque poco se hable de ello, fue la Desamortización, en efecto, un proceso injusto y sectario en su raíz que, además, resultó muy torpemente ejecutado. Como afirma José María Ortiz, historiador de Briviesca, en el mencionado reportaje, “no resolvió nada, empobreció incluso más a los humildes y la alta burguesía se enriqueció”.

Sigue leyendo

Poza de la Sal en la pintura del artista burgalés Fortunato Julián (1891-1972)

El artista burgalés Fortunato Julián, hacia 1923, en una de las poquísimas imágenes que se conocen de él (Foto: Fortunato Julián, un compendio de artes, de A.L. Bouza).

Fortunato Julián García Hernando (Burgos, 1891 – Burgos, 1972)Fortunato Julián– es un gran desconocido, pese a ser uno de los artistas burgaleses más geniales del siglo XX.

Los amigos de Poza de la Sal tendrán quizá noticia de él, al menos, por el libro de Fray Valentín de la Cruz Poza de la Sal. Cuerpo y alma de una villa milenaria (1), en cuyas páginas pueden verse cuatro de las acuarelas con motivos pozanos de este singular artista.

No resulta además fácil adentrarse en esta enigmática y polifacética figura, aunque, afortunadamente, y desde que Burgos celebró en 1991 el centenario de su nacimiento, podemos conocer un poco más gracias a la meritoria investigación realizada por el poeta y crítico de arte Antonio L. Bouza, a quien, por cierto, hemos perdido hace tan solo unos días (2).

Sigue leyendo

“Huellas del pasado en Poza de la Sal, Burgos. Herederos de su historia”, de Carlos González Unda

Ha acertado Carlos González Unda (Burgos, 1947) en la elección del título de este su ya cuarto libro sobre aspectos históricos de Poza de la Sal (Burgos) (1).

Y es que, efectivamente, lo que el lector encontrará en él son diferentes vestigios -muchas veces inadvertidos para la mayoría de nosotros-, a partir de los cuales el autor nos propone un viaje en el tiempo, desenfadado y cómplice, para juntos tratar de imaginar lo que pudo ocurrir en Poza a lo largo de su misteriosa historia.

Sigue leyendo

El pintor Marceliano Santa María (1866-1952) y Poza de la Sal

“Autorretrato” de Marceliano Santa María. Oleo pintado en 1936 (Museo Marceliano Santa María, Burgos).

Marceliano Santa María Sedano (Burgos, 1866 – Madrid, 1952), el célebre Pintor de Castilla, había sido amigo de la familia de mi abuela paterna y, aunque vagamente, en casa siempre se le relacionó con Poza de la Sal (Burgos), donde -según se contaba- habría nacido su madre, Petra Sedano Espiga.

Quizá a esa idea contribuían también que en Poza había una calle dedicada al artista -la tradicionalmente nombrada La Cerca-, y, por qué negarlo, el innato deseo de engrandecer nuestro querido pueblo, sumando otro hijo ilustre del que sentirnos orgullosos…

Sigue leyendo

Poza de la Sal en las fotografías estereoscópicas de Eustasio Villanueva (1875-1949)

El fotógrafo burgalés Eustasio Villanueva Gutiérrez (Villegas, Burgos 1875 – Burgos, 1949) (Foto: Fotografías Estereoscópicas de Eustasio Villanueva (Burgos, años 20), 2002).

En el año 2002 se celebró en Burgos una singular exposición del fondo fotográfico de Eustasio Villanueva Gutiérrez (Villegas-Burgos, 1875 – Burgos, 1949), hasta entonces casi un desconocido, pero cuyas fotos de paisajes, monumentos y tipos humanos son de una belleza y de una calidad técnica asombrosas.

Dedicado al oficio familiar de relojería y joyería (1), Villanueva era un gran aficionado a la fotografía. En en un viaje a París en 1907 había conocido, en la casa Lumière, los procedimientos para realizar fotografías estereoscópicas, que, utilizando un aparato especial, podían verse en tres dimensiones.

Los domingos recorría, con uno de sus hijos y sus cámaras traidas de Paris, la provincia de Burgos. El periodo de estas placas parece que está comprendido entre 1913 y 1929, con lo que es fácil imaginar su valor histórico y documental.

Sigue leyendo

El poema “A Nuestra Señora de Pedrajas”, de Felipe de Urquijo Ugartevidea (Poza de la Sal, 1822 – Madrid, 1886)

Virgen de Nuestra Señora de Pedrajas, Patrona de Poza de la Sal, ante el altar mayor de la iglesia parroquial de San Cosme y San Damián. Se trata de una postal de 1973, poco anterior, por lo tanto, a la importante restauración a la que en 1975 fue sometida esta talla del románico tardío (siglo XIII) (Foto: Archivo Urcelay).

Felipe de Urquijo Ugartevidea y Goicoechea, nacido en Poza de la Sal (Burgos) en 1822 y fallecido en Madrid en 1886, es uno de nuestros injustamente olvidados Hijos ilustres de Poza (1).

Periodista y escritor leal al ideario tradicionalista -lo que le costó sufrir represión y cárcel-, fue también, desde 1861 y tras su paso por las Salinas de Añana (Álava), administrador principal de las Reales Salinas de Poza, entre otras responsabilidades públicas ejercidas por su temprano acceso por oposición al Ministerio de Hacienda.

A recuperar la memoria de quien fue fundador y director de El Eco de Burgos y de El Castellano Viejo, y redactor después de La Fidelidad Castellana, La Fidelidad y La Fe, dedicó mi buen hermano Javier un capítulo de nuestro libro Páginas de la Historia de Poza de la Sal (2).

Sigue leyendo

Las salinas de Poza de la Sal (Burgos) en las “Memorias” del erudito Eugenio Larruga (1747-1803)

Pese a que no faltan buenas publicaciones sobre las salinas de Poza de la Sal (Burgos) -tal y como traté de reseñar en la anterior entrada “Noticia de las salinas de Poza” (1851), del ingeniero Pío Jusué y Barreda-, es mucho lo que queda por desvelar sobre nuestro milenario patrimonio salinero y su significación en la historia de Castilla. Así me lo confirmaba recientemente, en un inolvidable encuentro, Martín Barcina, uno de los mejores y más apasionados conocedores del Salero pozano.

Con el propósito de seguir contribuyendo, en la medida de mis posibilidades, a la recuperación de esa historia, presento ahora el texto que sobre nuestras salinas incluyó el erudito Eugenio Larruga y Boneta (Zaragoza, 15.11.1747 – Madrid, 15.02.1803) en el Tomo XXVII de su monumental obra Memorias políticas y económicas sobre frutos, comercio, fábricas y minas de España, con inclusión de los reales decretos, órdenes, cédulas, aranceles y ordenanzas para su gobierno y fomento. Dicha obra fue publicada entre 1787 y 1800 en cuarenta y cinco volúmenes, escritos, muy probablemente, entre 1782 y 1785. En concreto, el mencionado Tomo XXVII, dedicado a la Policía, Población y Producción de la Provincia de Burgos, vio la luz en 1793 (1).

Sigue leyendo