Imagen que acompañaba el tuit de @PozaSalTurismo: stećci con forma de cofre de la necrópolis de Dugo Polje, en Blidinje, Jablanica (Bosnia y Herzegovina). Está situada en un asentamiento prehistórico en el que se han encontrado restos de las Edades de Bronce e Hierro (Foto: Kemal Čolak).
Hace ahora casi un año, un sorpresivo tuit de @PozaSalTurismonos ponía sobre la pista de una imagen de dos sepulturas de Bosnia y Herzegovina, cuyo parecido con nuestras singulares estelas-casa de Poza de la Sal (Burgos) había llamado la atención de un tuitero (@Caminodomar) especializado en rastrear antigüedades.
Y, en efecto, bastaba mirar la imagen que acompañaba el mensaje (reproducida junto a estas líneas) para pensar que la relación entre ambos fenómenos funerarios quizá no fuera una idea descabellada, pese a que, hasta ahora, no se había planteado. ¿Son lo mismo?, preguntaba @Caminodomar en la red global.
Patio central del Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, emplazado en la Casa Castril (Foto: Agencia Albaicín).
Después de un largo período de cierre y de una importante reforma, el pasado año 2018 abría de nuevo sus puertas el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, uno de los más antiguos de España.
Su magnífica colección incluye dos estelas-casa procedentes de Poza de la Sal (Burgos), si bien en la actualidad no se encuentran expuestas al público, formando parte de la llamada reserva visible del Museo (1).
Con estos dos ejemplares sigo completando en este blog la localización de los singulares monumentos funerarios extraídos de la necrópolis, de época romana y cultura celta, hallada -y destruida- en 1928 en el paraje de La Vieja, a orillas del río Homino, en nuestra villa de Poza de la Sal (2).
Expositor con información sobre la investigación arqueológica del Alto del Milagro, de Poza de la Sal, que en agosto de 2018 podía verse junto a las estelas oikomorfas de la Sala 6 de la segunda planta del Museo de Burgos.
Estas últimas semanas se ha vuelto a hablar de los enigmáticos monumentos funerarios, con forma de casa, de Poza de la Sal (Burgos), una expresión cultural y religiosa única y original de quienes poblaron nuestras tierras hace más de dos mil años, por la que personalmente me siento cautivado, como bien saben quienes se han acercado antes a este blog (ver Poza de la Sal ).
El motivo de la actualidad de las conocidas como estelas o urnas oikomorfas ha sido, de una parte, la posibilidad de acceso a los primeros resultados del prometedor proyecto para la recuperación, estudio y digitalización en 3D de restos arqueológicos de Poza -entre los cuales las estelas ocupan un lugar central- (1); de otra y vinculada a la anterior, la exposición a lo largo de este mes de agosto en la Parroquia del pueblo de una parte de las piezas que en ella se conservan (2).
En junio de 1933 la Revista de Occidentepublicó en su número CXX una nota firmada por Hugo Obermaier (Regensburg, Alemania, 1877 – Friburgo, Suiza, 1946) con una significativa referencia a la arqueología de Poza de la Sal (Burgos).
Desconocemos todavía el paradero de un buen número de las estelas funerarias en forma de casa, de época romana y cultura celta, procedentes de la necrópolis de Poza de la Sal (Burgos).
Y es que a la increíble destrucción de la necrópolis con ocasión de las obras del Ferrocarril Santander-Mediterráneo, realizadas en el año 1928, hay que sumar la dispersión que han sufrido desde entonces, de forma descontrolada, incluso las piezas inicialmente conservadas.
Sede de Barcelona del Museo de Arqueología de Cataluña. El edificio es el Palacio de las Artes Gráficas de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, en la montaña de Monjuich (Foto: Museo de Arqueología de Cataluña).
Como complemento de lo que vengo publicando sobre las estelas-casa, de época romana y cultura celta, procedentes de Poza de la Sal (Burgos) (ver El enigma de las estelas-casa, de época romana, de Poza de la SalParte 1 y Parte 2), publico ahora algunas informaciones y las fotografías en color de las cuatro preciosas piezas actualmente localizadas en el magnífico Museo de Arqueología de Cataluña, en su sede de Barcelona, ubicada en la montaña de Monjuich.
Las cuatro estelas -cuyos respectivos registros del Museo son MAC-BCN 9511, 9514, 19080 y 19081- aparecen en el catálogo de Abásolo, Albertos y Elorza (1975), al que me remito para su descripción más específica (1) . Todos ellas fueron extraídas de la necrópolis de la Granja La Vieja, en Poza de la Sal, y según los datos que me han sido facilitados por el propio centro (2), deben proceder de la Colección del profesor Julio Martínez Santa-Olalla (3). En concreto, dos de ellas fueron donadas en 1934 por su padre, el General José Martínez Herrera (4), pozano de nacimiento y alcalde accidental de Barcelona durante un breve período, y las otras dos en los años 60 por el notario de esa ciudad Joaquín Piñol Agulló.