El indispensable fundamento ético de la RSC

El indispensable fundamento etico de la RSC FPocos se atreverían hoy a discutir que la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) constituye una corriente de primer orden en el ámbito de las tendencias sociales del nuevo milenio. Sin embargo, su conceptuación, a pesar de la relativa integración terminológica conseguida en los últimos tiempos, sigue siendo confusa y, hasta cierto punto, compleja.

Contribuyen a esta confusión, entre otros factores, la proximidad a otros enfoques próximos pero no equivalentes, la parcialidad de algunas de las aproximaciones más extendidas y, al cabo, la vida misma, por cuanto el fenómeno se encuentra asociado a motivaciones y prácticas empresariales muy heterogéneas y no siempre ortodoxas en su adecuación a los modelos y estándares emanados de instancias institucionales, académicas o normalizadoras. Cabe esperar en todo caso que, a medida que se va produciendo la sedimentación del fenómeno de la RSC después de un tiempo de agitación y moda, sus contornos, alcances y potencialidades aparezcan con mayor claridad.

Pero si hay un factor que contribuye a la apuntada confusión y que debe despejarse cuanto antes si la RSC aspira a ser una moda que haya venido a quedarse, éste es el de su fundamento, aunque algunas de las aproximaciones más sofisticadas a la RSC evidencien muchísima superficialidad en este terreno.

La adecuada fundamentación de la RSC es algo esencial, determinante para su futuro. Y es que cuando desaparezca todo lo artificial que hemos construido en torno a ella, todo lo que representa una oportunidad circunstancial asociada a temas de imagen y reputación, el compromiso sólo permanecerá si está basado en la naturaleza y la realidad misma de la persona y de esa particular comunidad humana que se sostiene por la obtención de unos resultados económicos y que llamamos empresa.

Instrumentación de la responsabilidad empresarial

Existe hoy una gran disparidad en los fundamentos más o menos subyacentes a las diferentes aproximaciones a la RSC, pero no a todos se les puede reconocer el mismo valor ni la misma objetividad, consistencia y posibilidad de permanencia en el tiempo. Por eso nos parece importante apuntar, sin necesidad de recurrir a complejas arquitecturas intelectuales, hacia la identificación de la raíz última de la RSC que no es otra que la ética, hoy positivamente reforzada o, si se prefiere, recompensada, por una demanda social creciente.

Las teorías instrumentales y de estrategia empresarial, más o menos predominantes en los enfoques de RSC de muchas grandes corporaciones, o las teorías políticas e integradoras que abundan en la literatura sobre esta materia, pueden ser útiles y complementarias para una cierta pedagogía social o empresarial de la RSC, pero nos parecen débiles e insuficientes para su perdurabilidad en la gestión empresarial.

La RSC existe porque la empresa tiene una responsabilidad de carácter ético con las personas y con la comunidad que va más allá del interés de los propietarios o de los accionistas o de la construcción de ventajas competitivas. A partir de esta premisa caben, como ha explicado el profesor Melé, diferentes aproximaciones que van desde la normativización de la relación de la empresa con los stakeholders o grupos de interés, a la integración de la empresa de manera directa en la supremacía de los derechos humanos universales o del llamado desarrollo sostenible o, de manera más consistente, integradora y específica, por el imperativo de contribución de la empresa al Bien Común porque es parte de la sociedad.

Y si es cierto que hoy existe una preocupante tendencia a la instrumentación empresarial de la RSC, no lo es menos que junto a ella convive, especialmente en muchos propietarios de pequeñas empresas, pero también en un significativo número de administradores, directivos y empleados de las más grandes, en la sociedad civil y en la opinión pública, un sentimiento general, más o menos articulado, de que, en un mundo en que la solidaridad es considerada un valor en alza, las empresas tienen que ir más allá de la búsqueda del beneficio económico -cuya legitimidad y necesidad pocos discuten- para asumir, por razón de su impacto en las personas y en el conjunto de la sociedad, compromisos superiores con los derechos humanos, las necesidades sociales generales y el medio ambiente.

La RSC como debate ético

Hay, en definitiva, tras la cuestión de la RSC, un importantísimo debate ético sobre el ser de la empresa, sus fines y su papel en la vida social que es, al cabo, expresión de la necesidad, comúnmente sentida aunque más o menos verbalizada, de vivir el concepto de empresa como quehacer moral, en expresión de López Aranguren.
Un debate que, a nuestro parecer, encuentra su tratamiento más completo y coherente en el enfoque general y clásico del Bien Común, que hunde su raíz en la antropología y que no requiere muchas disquisiciones intelectuales, al entroncar directamente con el sentimiento personal más básico del valor absoluto e inviolable de la dignidad humana, que, por lo menos en el nivel de los principios, nunca admitiríamos que pueda supeditarse a lo económico.
Esta revisión del por qué y el para qué de la empresa es, además, el mayor campo de oportunidad de la RSC.

Constatadas las limitaciones que desde un punto de vista humano y social implica el modelo de sistema capitalista descarnadamente economicista de las últimas décadas, la RSC representa el redescubrimiento de una cultura empresarial más próxima a las necesidades de la persona y del bien común en su conjunto, sin negar por ello los principios y ventajas del libre mercado.

Jaime Urcelay

(Artículo publicado en la Tribuna del Anuario Corresponsables)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s