¿Un nuevo cuadro pozano de Marceliano Santa María?

Un amable coleccionista burgalés me ha enviado varias fotografías de un cuadro de su propiedad, obra de Marceliano Santa María Sedano (Burgos, 1866 – Madrid, 1952). Según una cartela existente en la parte posterior, procedente de Durán Sala de Arte, donde se subastó en 1997, el título de la obra es «Calle de Poza de la Sal» y supuestamente aparece así catalogada en el libro «Marceliano Santa María. Pintor de Castilla» de Joaquín de la Puente, en la página 2561. La dimensión de este óleo sobre lienzo es de 54×60 cm. Ningún dato se ofrece sobre su fecha de realización.

Desde el punto de vista de mi comunicante, el edificio representado sería una de las soberbias casas señoriales existentes en la Plaza Nueva de Poza de la Sal. En concreto, la situada a la izquierda según se entra desde el Arco de la Concepción. El edificio fue conocido en otros tiempos como «casa de Fanegas» y «casa del Buenavista».

Cuadro de Marceliano Santa María al que se refiere la presente entrada (Foto: colección particular burgalesa).

Tanto por la firma que aparece en el ángulo inferior del oleo como por sus tan personales trazos impresionistas, el juego con el sol para las luces y sombras, el motivo costumbrista y su gama cromática, parece fuera de toda duda que se trata, en efecto, de una pintura salida de la paleta de Marceliano Santa María. Su belleza y valor artístico son también innegables.

La cuestión problemática es, a mi juicio y el de algunos amigos de Poza con los que he intercambiado impresiones, si realmente el edificio representado en este paisaje castellano es el que supone su actual propietario y sugiere el supuesto título ofrecido por la citada casa de subastas.

Se aprecian, sí, algunas coincidencias, pero también bastantes diferencias, aunque estas tal vez tengan explicación. A unas y otras me voy a referir en esta entrada, presentando antes algo de contexto y aprovechando, como tengo por costumbre, para recuperar algunas viejas noticias sobre Poza y sus gentes.

Vista actual de la casa blasonada de la Plaza Nueva de Poza de la Sal que supuestamente aparece en el cuadro recientemente aparecido de Marceliano Santa María (Foto del autor).

Raíces pozanas de Marceliano Santa María. Su obra sobre la villa

No repetiré aquí lo referente a las raíces familiares pozanas del «pintor de Castilla», a lo que nuestra villa le inspiraba y a los diferentes cuadros de motivos pozanos netamente identificables en el conjunto de su obra. A esos temas ya dediqué amplio espacio en una anterior entrada de este blog, a la que me remito (ver El pintor Marceliano Santa María (1866-1952) y Poza de la Sal).

Para testimoniar esos vínculos del pintor con Poza, una calle de la villa salinera lleva su nombre, la tradicionalmente conocida como La Cerca, nombrada así porque una buena parte de la misma discurre pegada a la parte interior del lienzo sur de la muralla.

Rótulo de la calle Marceliano Santa María, en Poza de la Sal. El apellido no está bien escrito. Como curiosidad, Santa María tituló precisamente «Mi calle» uno de sus cuadros pozanos (Foto del autor).

La «más hermosa edificación de Poza de la Sal«

Sí me referiré brevemente a lo que se conoce de la casa blasonada supuestamente reflejada en el oleo en cuestión.

Fue levantada posiblemente en el último tercio del siglo XVII, coincidiendo con la apertura de la Plaza Nueva (inicialmente llamada «Plaza de Afuera») y el impulso constructivo que se dio en toda la provincia de Burgos de la mano de la mediana nobleza y la clase hidalga.

De acuerdo con Francisco Oñate, fue reconstruida en torno a 1776 por Doña Teresa Muñoz de Velasco, hija del tercer Marqués del Pico de Velasco y de Angustina, casada con Hermenegildo Alonso de Armiño, natural de Padrones de Bureba. Colocó en la fachada los escudos de ambos apellidos: Alonso de Armiño y Muñoz de Velasco2. Parece que el edificio sufrió otra importante modificación a finales de siglo XIX.

El 3 de diciembre de 1922 esta casona quedó destruida totalmente por un violentísimo incendio, según publicó Diario de Burgos del día siguiente. El periódico se refería entonces a ella como la más hermosa edificación de Poza de la Sal. Albergaba el próspero comercio de su propietario –el joven y laborioso industrial D. Ignacio Ojeda-, el Círculo Artesano –donde se reunía lo más distinguido de la localidad bajo la presidencia de D. Francisco Pérez y la vivienda particular de Facundo Angulo, cobrador del servicio de automóviles de Burgos a Oña. El diario recogía también el nombre de quienes contribuyeron a sofocar el incendio: el concejal D. Samuel Sáez [debe tratarse, en realidad, de Samuel Sáiz, el estanquero], así como el obrero Gerardo Barcina y los vecinos Simón Solas, Pascual de la Fuente, Lucas Rodríguez y algunos más. El innmueble se conocía por aquel entonces entre los vecinos de Poza como la casa de Fanegas, apodo de su referido dueño. Lamentablemente, no conocemos ninguna imagen antigua en la que aparezca.

La noticia del incendio de la más hermosa edificación de Poza de la Sal en Diario de Burgos de 4 de diciembre de 1922.

En 1927, leemos en Diario de Burgos de 1 de diciembre de ese año, el Ayuntamiento conminó a su propietario a reconstruir el edificio, dentro de un proyecto general para el ornamento de la población y beneficios que pueda reportar. De no hacerlo, se advertía, el Ayuntamiento tomará las medidas que para estos casos autoriza la Ley Municipal.

En 1928 fue adquirido, con objeto de reedificarlo, por Benito del Castillo, uno de los boticarios de la villa. Inmediatamente, decía Diario de Burgos de 22 de noviembre de 1928, se comenzaron los trabajos de desescombro. Por aquel entonces, siempre según el corresponsal en Poza de dicho periódico, el nuevo propietario tenía el proyecto de reconstruir los salones que tenía, en mejores condiciones y hacer un salón-teatro, con lo que los vecinos tendremos un sitio de distracción donde puedan celebrarse veladas culturales.

Descendientes de Benito del Castillo son los actuales propietarios del edificio, que, desde pocos años antes de la Guerra Civil y hasta la última década del siglo XX, albergó el popular café-bar Buenavista, regentado por Feliciano Padrones Díaz y Bonifacia Núñez, así como la farmacia de Romana Carranza Cavia, que era también droguería y perfumería. Sobre el Buenavista, conocido también como «café de la Pompa», es de lectura imprescindible el reciente libro de memorias pozanas de Narciso Padrones, hijo de Feliciano (ver en este blog «Poza en mi memoria», de Narciso Padrones Núñez).

Imagen del año 1972 de la casa señorial en la que pueden apreciarse todavía el café-bar Buenavista y la farmacia de Carranza, desaparecidos en los 90 (Foto: Cristóbal Cuevas).

Similitudes y diferencias entre el óleo de Santa María y el edificio que hoy puede verse

Hay que empezar por aclarar que son manifiestamente erróneos tanto el título de la pintura como la «catalogación» en el libro de De la Puente, ofrecidos por Durán Sala de Arte, tal y como antes mencioné. «Calle de Poza de la Sal» es un cuadro bien conocido de Marceliano Santa María en el que aparece la calle La Red de Poza, vista desde Las Fraguas. A él corresponde la mención del catálogo del XXIX Salón de Otoño del Palacio del Retiro, de 1957, recogida en el mencionado libro (ver el cuadro núm. 4 en la entrada El pintor Marceliano Santa María (1866-1952) y Poza de la Sal).

Pero entrando ya a analizar las coincidencias y diferencias de las imágenes, entre las primeras hay que señalar -además de la traza general de la arquitectura tradicional de piedra- el balcón central y sus dos blasones laterales, muy característicos, si bien están a distinta altura y el estilo del balcón no es el mismo. Quizá también coinciden la puerta que aparece a la izquierda y el pequeño edificio -más bajo en el cuadro- y el pasadizo o callejuela (hoy tapiada) que pueden verse igualmente a la izquierda. Finalmente, las piedras que en el óleo enmarcan ventanas y balcones recuerdan a las que actualmente se ven en el edificio.

Detalle de los dos magníficos escudos de armas de la fachada de la casa solariega de la Plaza Nueva de Poza de la Sal. Según Francisco Oñate (Blasones… 1991), el de la izquierda corresponde a la familia Alonso de Armiño. Está sostenido por una cadena que dos raras aves, apoyadas en sendas columnas, sujetan con sus picos. En el campo del escudo una torre flanqueada, en su parte superior, por dos flores de lis. El blasón cuartelado de la derecha es, siempre según el referido estudioso, de la familia Muñoz de Velasco y alianzas. El cuartel superior izquierdo representa las armas de los Muñoz: cuatro fajas con una cruz brochante superpuesta. El cuartel superior derecho tiene tres flores de lis en faja y lo que parecen tres argollas. En cuanto a los cuarteles inferiores, el izquierdo presenta una torre con una árbol y el derecho es el blasón de los Velasco: cuatro filas de veros (Fotos de Santiago Abella).

En cuanto a las diferencias entre esta pintura costumbrista, indudablemente castellana, y la realidad del edificio de hoy, la más patente es el cerramiento del patio delantero y su portalón, de los que no queda ningún rastro. Muy distinto es también el conjunto de ventanas y balcones. No existen hoy, por lo demás, las lucarnas o ventanas de buhardilla (pueden apreciarse dos en la pintura). Cabría también referirse, entre las diferencias, al suelo de la Plaza Nueva, que el artista burgalés presenta con un aspecto escabroso, distinto del que sabemos resultó terraplenado al construirse la Plaza en 1660 -a costa de las rentas de los bienes comunales de la villa, por mandato de Juana de Rojas y Córdoba, V Marquesa de Poza- y que en 1961 se cubrió de cemento.

Conclusión

¿Es o no es un nuevo cuadro pozano de Marceliano Santa María que hay que agregar a los ya conocidos? Como espero se haya podido comprobar, la respuesta no es precisamente fácil. El importante incendio del edificio en 1922 deja el interrogante muy abierto. No puede descartarse, en efecto, que el artista lo pintara antes del siniestro o que lo hiciera sobre el recuerdo, necesariamente impreciso, de la fisonomía del edificio destruido por las llamas. Tampoco que compusiera el cuadro con detalles procedentes de diferentes lugares o, sencillamente, recurriendo a su creatividad e inspiración.

Creo que poco más puede añadirse. Sirva lo expuesto como una simple opinión personal, sujeta, naturalmente, al mejor criterio de personas de más autoridad. Bien puede ser también una provocación para los generosos lectores de este blog, que, a buen seguro, tendrán su propia opinión sobre la identidad de este paisaje inédito de Marceliano Santa María.

Y, en todo caso, ha sido una satisfacción haber podido presentar aquí como novedad otra buena pintura de este gran artista burgalés de raíces pozanas, muy celebrado y reconocido en vida por los más exigentes críticos de arte y hoy tan injustamente olvidado fuera del ámbito local.

Jaime Urcelay

NOTA. Recientemente, la casa Ansorena ha sacado a subasta otro óleo de Marceliano Santa María con el nombre de «Vista de Poza de la Sal. Burgos». En este caso es aún más difícil encontrar referencias seguras de un posible paisaje de Poza…

  1. El libro, editado en 1976 en gran formato por la Obra Cultural de la Caja de Ahorros del Círculo Católico de Obreros de Burgos, no es en realidad un catálogo del artista, aunque en sus notas finales reproduzca profusamente las menciones de la obra de Santa María en los catálogos de las exposiciones en las que participó. El cuadro pasó también recientemente por la casa de subastas Druot, que utilizó el mismo título y referencia de catálogo que los usados en su día por Durán. ↩︎
  2. Cfr. Oñate, F.: Blasones y linajes de la provincia de Burgos. I Partido Judicial de Briviesca, s/e, Burgos, 1991, págs. 137-139. ↩︎

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.