La tradición del saludador en Poza de la Sal (I)

Vista, desde la calle San Cosme, de la vivienda de la calle La Cerca núm. 3, en una fotografía antigua. En esta casa vivía en 1887 Santos García Padrones, según el Padrón de vecinos de ese año. Adosada a la muralla, contaba, como otras muchas edificaciones de la villa, con un arco de piedra en la entrada, actualmente tapado (Foto: Archivo Urcelay).

Un vago recuerdo en la familia, confirmado después por el descubrimiento de una reseña en la prensa de Madrid del año 1886, me convirtió, de la noche a la mañana, en descendiente directo y consciente de la famosa saludadora de Poza. Se llamaba Santos García Padrones y, ya sin ninguna duda, era la bisabuela de mi padre.

Tras buscar los correspondientes papeles, pude comprobar que era natural de Poza, donde nació en 1834. Hija de Santiago García y Nicasia Padrones, tuvo, al menos, cuatro hermanos: Isidro, Juana, Tomás y Benita.

Casó en Poza el 29 de octubre de 1855 con José Urcelay Santa María, el bisabuelo de mi padre, de oficio cantero, nacido en un caserío de Anguiozar, en la Guipúzcoa interior, y que, por circunstancias que desconozco, pero tal vez relacionadas con su profesión, fue el primer Urcelay en arraigar en Poza. Tuvieron cuatro hijos: Pedro, Antonio (mi bisabuelo), Casilda y María.

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El filósofo Ortega y Gasset en Poza de la Sal

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(Montaje fotofráfico con la imagen de Ortega en la entrada de Poza).

La primera vez que leí algo sobre la relación de José Ortega y Gasset (1883-1955) con Poza de la Sal (Burgos) fue en un precioso artículo del periodista, pozano de nacimiento, Miguel Ángel Velasco. Se titulaba «Poza de la Sal. Relicario de Castilla la Vieja» y apareció publicado en el diario Ya en el año 1978 (1).

Escribía entonces Velasco:

[Ortega y Gasset] cayó por Poza una tarde, así por casualidad, y desde entonces la visitaba todos los años que podía, porque lo consideraba «uno de los pueblos más interesantes de nuestra patria».

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Los lavaderos de Poza de la Sal, un singular conjunto etnográfico (y II)

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Canal de arranque del acueducto de Fuente Vieja, en Poza de la Sal

No conozco datos documentados sobre el origen del conjunto de los lavaderos de Poza de la Sal. No obstante, el etnógrafo Elías Rubio se refiere a una vieja tradición según la cual fue obra de una cofradía llamada de San Enrique, a la que el Ayuntamiento pagaba un canon por la explotación de la fuente.

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“El Porvenir de Poza” y la llegada de la electricidad a Poza de la Sal

Títulos de las acciones de la sociedad anónima ‘El Porvenir de Poza’, tal y como se encuentran en el Archivo Municipal de Poza de la Sal.

La primera noticia que tuve de “El Porvenir de Poza”, siendo todavía niño, tiene para mí un punto simpático: cuando en Urchala, la casa de mi abuela en el pueblo, se echaba la partida de chinchón, dominó o parchís (o sea, todas las tardes), las anotaciones se hacían en el revés de los restos de unos viejos talonarios de recibos, de los años 20, de la “Sociedad Anónima ‘El Porvenir de Poza’. Fábrica de Electricidad”. Confieso que no recuerdo haberme planteado en aquel tiempo de dónde habría salido aquello…

Pasados los años supe que, en el paraje de Los Molinos, en el Camino de Padrones, cerca de las ruinas del Convento de San Bernardino, había existido una central hidroeléctrica que, durante bastante tiempo, había suministrado la energía eléctrica a Poza.

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Un manuscrito de 1806 sobre las antigüedades de Poza de la Sal (I). Introducción

Una de las más recientes contribuciones al conocimiento de la arqueología de Poza de la Sal es el trabajo «Una necrópolis tardorromana descubierta en 1806 en Poza de la Sal (Burgos)», publicado en 2006 por Fernando Pérez Rodríguez-Aragón y María Francisca Represa Fernández (1).

Esta interesante investigación recupera una parte de la documentación relativa a los descubrimientos arqueológicos realizados en 1806 en la necrópolis de época romana situada en la zona del Cerro del Milagro, en el término de Poza (2). Dicha documentación es consecuencia de una reclamación por dicho hallazgo que el científico Gregorio González Azaola (3) elevó ante Pedro Cevallos, Primer Secretario de Estado de Carlos IV, frente al alcalde de Poza, Pablo Echavarría, y su teniente de alcalde, Isaac González.

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