El misterio de la ciudad romana de Flaviaugusta, en Poza de la Sal (Burgos) (1ª parte)

Reconstrucción de una parte de las ruinas de Flaviaugusta a partir de las imágenes del georradar, realizada por Vallés, Ortiz y Martín (Fuente: Proyecto Cerro Milagro).

Avanzan estos días, a buen ritmo y en medio de no poca expectativa (1), las primeras excavaciones de Flaviaugusta, en Poza de la Sal (Burgos). Un sueño que llevaba esperando casi 100 años y que parecía inalcanzable. El lema escogido para la campaña arqueológica lo dice todo: En busca de Flaviaugusta. Poza de la Sal (2).

Es aún muy pronto para hacer valoraciones y serán los expertos, dirigidos por la arqueóloga Esperanza Martín, quienes, en su momento, podrán dar una opinión fundada sobre lo que va apareciendo. Por de pronto, ahí están, a la vista de quien quiera acercarse al yacimiento, junto a la antigua estación, la indiscutible realidad de las ruinas de una extensa urbe romana y el reconfortante entusiasmo por nuestro patrimonio colectivo del nutrido grupo de vecinos de Poza que, como voluntarios, están colaborando en los trabajos. En el pueblo sabíamos que eso estaba ahí, se oye comentar. Y, en efecto, ahora cualquiera puede comprobarlo.

Sigue leyendo

Recuperar el patrimonio cultural de Poza de la Sal: una curiosidad de 1915 en el Diario de Burgos

Portada del Diario de Burgos de 29 de diciembre de 2015 (Biblioteca Virtual de Prensa Histórica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte).

Justo es reconocer que en los últimos tiempos han sido bastantes las iniciativas sociales y públicas, algunas de ellas con significativas inversiones, para conservar o recuperar el riquísimo patrimonio histórico y cultural de la villa de Poza de la Sal, en Burgos.

Sin necesidad de hacer aquí memoria, basta echar un simple vistazo al programa de actividades en el pueblo para este mes de agosto de 2018 para constatar la emergencia de una nueva sensibilidad cultural que, aunque todavía pueda parecer insuficiente, veo con optimismo.

No es, por supuesto, la primera vez en que, frente a los tristes periodos de abandono y desidia, los pozanos viven un resurgimiento del legítimo orgullo de su tradición e historia. Prueba de ello es una desconocida e interesantísima información, de hace ya más de un siglo, que he recuperado de la hemeroteca y que a continuación comparto. Fue publicada en la portada del Diario de Burgos de 29 de diciembre de 1915. A pie de página anoto algunos detalles historiográficos sobre el texto, sólo para quienes tengan curiosidad por esas cuestiones.

Sigue leyendo

Un manuscrito de 1806 sobre las antigüedades de Poza de la Sal (IV). Identificación de monumentos arqueológicos y epigrafías

Mucho más interés tiene, a mi juicio, la específica identificación que Miguel Ortiz lleva a cabo de determinados monumentos arqueológicos y epigrafías procedentes de Poza y que no serán objeto de estudio sino algo más de un siglo después, de la mano, fundamentalmente, de Fidel Fita (1), Luciano Huidobro (2), Martínez Santa-Olalla (3), Enrique Herrera (4) y Juan Manuel Fernández (5) y, mucho más modernamente, de José Antonio Abásolo y María Lourdes Albertos, que en 1976 publicaron una completa sistematización de las epigrafías de Poza (6).

Sigue leyendo

Poza de la Sal en la literatura: “El Viaje hecho en España y Francia”, de Andrea Navagero

Andrea Navagero

Andrea Navagero. Detalle del famoso cuadro de Rafael Sanzio Retrato de Andrea de Navagero y Agostino Beazzano, 1516 (Galeria Doria Pamphili, Roma). Existe una copia del s. XVII en el Museo del Prado.

“El Viaje hecho en España y Francia” es un breve y encantador relato del periplo por ambas naciones  de Andrea Navagero (Venecia, 1483 – Blois, Francia, 1529). Celebrado poeta e historiador, fue embajador de Venecia sucesivamente ante el emperador Carlos V y ante el rey francés Francisco I. Navagero fue inmortalizado en un famosísimo cuadro de Rafael Sanzio,  siendo también referido en nuestras historias de la literatura por su decisiva influencia  en el poeta Juan Boscán, introductor en España de las formas italianizantes.

El Viaje es una obra de relevancia.  Y no tanto por su contenido político e histórico -como, en principio, cabría esperar del punto de vista de un embajador en un periodo histórico tan excepcional-  como por el alarde de  curiosidad y sensibilidad de un genuino humanista del Renacimiento que capta y describe con rigor lugares, monumentos y costumbres, tal y como se encontraban en el primer tercio del siglo XVI (1).

Sigue leyendo