Desde la gratitud: «AEDOS. Una aventura intelectual en marcha», de Donato Barba Prieto

Después de una larga e -imagino- nada fácil gestación, ha visto por fin la luz el esperado volumen «AEDOS. Una aventura intelectual en marcha» (*), escrito por el historiador Donato Barba Prieto, con colaboraciones de otros veinticinco autores, entre los que me cabe el honor de estar incluido.

«AEDOS (siglas de la Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia y nombre coloquial de nuestra asociación) -como se explica en la presentación del libro- es ante todo un ámbito de diálogo al que la gente acude a conversar, opinar y debatir sobre algo muy concreto pero también muy amplio: el contraste entre los diversos saberes y la antropología cristiana». Un proyecto intelectual singular y, por muchos motivos, admirable, que ha cumplido ya 30 años de existencia, lo que hacía necesario un estudio tan completo como el que esta obra nos ofrece.

Donato Barba ha alumbrado, como él mismo resume en el capítulo conclusivo, «un mosaico diverso y colorido, compuesto tanto por las innumerables personas que han participado a lo largo de las tres décadas de vida de la asociación, como por la variedad de realizaciones que han ido conformándose con el paso del tiempo».

Mosaico entrelazado en torno a la historia de AEDOS y de su principal y genial artífice -Fernando Fernández Rodríguez-, desde sus orígenes en el espíritu de la Universidad de La Rábida y de su fundador Vicente Rodríguez Casado y de Acción Social Empresarial (ASE), a su concreción en los diez capítulos disciplinares (impresiona mucho la amplitud y nivel de quienes los han hecho posibles, así como la variedad de temas abordados), dedicando los capítulos finales a otras realizaciones de carácter multidisciplinar: los Seminarios Permanentes Bibliográficos, los estudios monográficos de documentos del Magisterio de la Iglesia, el Foro Interreligioso y los Encuentros Judeocristianos, las Jornadas sobre autores de especial relevancia, las Sesiones Interdisciplinares, las Reuniones Obispos-Empresarios y, de manera muy especial, el centenar de publicaciones -en su mayor parte colectivas y en diferentes editoriales-, de enorme interés y calidad.

No puede dejar de destacarse también el acierto del autor y los editores del libro -José Andrés Gallego y el ya referido Fernando Fernández- al añadir al mosaico, de forma intercalada con la crónica de la Asociación, las reflexiones de un total de veinticinco personas a las que, por unas u otras razones, nos ha tocado alguna participación específica en el impulso de las actividades de AEDOS. Por si mismas, buena parte de esas colaboraciones ya justificarían, por su valor, la edición del libro que comento.

En lo personal mucho debo en mi formación a AEDOS. No solo por haberme nutrido intelectualmente durante muchos años en sus seminarios y publicaciones. También por haberme sentido interiormente edificado por el encuentro con unos maestros que son testimonio vivo de compromiso y seriedad en la búsqueda de la verdad, generosidad y sentido de la amistad.

Es mucho mi agradecimiento a esta aventura intelectual en marcha y de manera especialísima a su presidente, Fernando Fernández, quien siempre me ha acogido y orientado con una sencillez y una delicadeza como en pocos he encontrado y sin que nada pudiera yo ofrecerle. Particularmente agradecido le estoy por su cercanía y cariño en tiempos, nada fáciles en lo personal, de tempestad y soledad, en los que también encontré la comprensión y el apoyo de esos otros dos grandes maestros de AEDOS que son Aquilino Polaino y Rafael Rubio de Urquía.

No se qué pudo ver Fernando en mi para que en 2004 me pidiese que me hiciese cargo de la presidencia del Capítulo Social, en la que me habían precedido personas muy destacadas, a cuyo lado me siento muy pequeño. Por esa responsabilidad, el propio Fernando me invitó a que aportase también mi propia reflexión para la obra que estaba elaborando Donato Barba y así, en efecto, lo hice. Ha sido un verdadero honor, cuyo resultado reproduzco a continuación, tal y como puede encontrarse en este libro, cuya adquisición y lectura recomiendo vivamente.

PASADO Y FUTURO DEL CAPÍTULO SOCIAL DE AEDOS

1. Una mirada general a AEDOS

“Las enseñanzas de la Iglesia sobre situaciones contingentes están sujetas a mayores o nuevos desarrollos y pueden ser objeto de discusión, pero no podemos evitar ser concretos -sin pretender entrar en detalles- para que los grandes principios sociales no se queden en meras generalidades que no interpelan a nadie. Hace falta sacar sus consecuencias prácticas para que “puedan incidir eficazmente también en las complejas situaciones actuales” (Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, n. 182).

“Sobre muchas cuestiones concretas la Iglesia no tiene por qué proponer una palabra definitiva y entiende que debe escuchar y promover el debate honesto entre los científicos, respetando la diversidad de opiniones” (Carta Encíclica Laudato si’, n. 61).

Estos textos de nuestro actual Santo Padre Francisco, insertos en dos de los documentos más importantes de su magisterio, resumen a mi juicio lo fundamental del desafío que AEDOS ha hecho suyo a lo largo de estos más de treinta años de andadura. De un lado, la contribución al desarrollo de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, reflexionando sobre sus consecuencias prácticas en los actuales entornos; de otro, escuchar y promover el debate honesto entre expertos en las diversas disciplinas con el propósito de iluminar esos mismos principios. Una tarea, en definitiva, de doble dirección.

No era un reto fácil y, menos aún, cuando se trata de perseverar y de provocar una convocatoria amplia y abierta a diferentes escuelas y sensibilidades. Por eso estos treinta años de AEDOS son, ante todo, un momento para la gratitud al Espíritu Santo por su asistencia a nuestra labor. Por haber suscitado el sentido de misión en personas concretas –con nuestro presidente Fernando Fernández a la cabeza- y a la vez los talentos y virtudes para llevarla a cabo. Gratitud también hacia esas mismas personas y a todos cuantos se han acercado a los diferentes seminarios y reuniones para, en un formato de respeto, cercanía y apertura, dialogar desde el conocimiento y la experiencia de cada uno y el compromiso compartido con la verdad y la realidad.

2. La contribución del Capítulo Social

¿Cómo explicar un capítulo específicamente “social” en un ámbito, como es del magisterio social de la Iglesia, cuyo objeto es precisamente todo cuanto tiene que ver con la dimensión social de la existencia humana?

Repasando, en efecto, el listado de capítulos de AEDOS pareciera que las principales áreas de lo social ya están suficientemente cubiertas, desde la más radical y básica -la de Antropología- a las más fenomenológicas -en buena medida la de Historia, por ejemplo-. Pero era necesario un capítulo que, por un lado, sirviera de espacio para reflexiones de conjunto sobre las realidades sociales en perspectivas muy pegadas a los principios mismos de la Doctrina Social -dignidad de la persona, bien común, subsidiariedad, solidaridad…-. Y que, por otra parte, pudiera comprender también aspectos interesantes de aquella sin un encaje claro en otros capítulos de AEDOS.

Un recorrido por la variedad y el calado de los temas tratados en los quince seminarios del Capítulo Social celebrados hasta el momento de escribir estas líneas, pueden dar buena idea del sentido de este X Capítulo Social dentro de la estructura de AEDOS: Fe y solidaridad; Marginación urbana; Reinserción laboral; Exigencias de la solidaridad; Inmigración y desarrollo humano; Subsidiariedad y responsabilidad social; Liderazgo social; Cooperación internacional para el desarrollo; Democracia y sociedad civil; Nuevas tecnologías y redes sociales; Democracia y partidos políticos; Responsabilidad social de la empresa; Redes sociales. Configuración de nuevos entornos personales y comunitarios; Desafíos demográficos en el siglo XXI. Mitos y realidades; y Vivencia personal y social del tiempo.

No es posible reproducir aquí la larga nómina de quienes han participado en estos seminarios, pero vista hoy parece un milagro haber conseguido reunir a personas tan diversas y de tanta cualificación para abordar, normalmente en enfoques multidisciplinares, los temas propuestos. Permítaseme únicamente mencionar al P. Pablo Domínguez, Decano de la Facultad de Teología de San Dámaso, quien en el Seminario sobre “Liderazgo social” del 6 de noviembre de 2004 nos sorprendió a todos con una original y profunda aproximación al liderazgo a partir de la figura de Pinocho. El Señor se llevó prematuramente a su lado a este joven sacerdote y destacadísimo intelectual que cuida ahora desde el Cielo de AEDOS y sus colaboradores.

3. El futuro de AEDOS y el signo de la vitalidad

Otro sacerdote ilustre, el P. José María Arizmendiarrieta, inspirador de esa admirable concreción del pensamiento social de la Iglesia que es el Grupo Cooperativo Mondragón, insistía en que “siempre hay un paso más que dar y que el signo de la vitalidad no es durar sino renacer y adaptarse”.

Este es ahora el reto para los próximos treinta años de AEDOS. Para abordarlo, me gustaría sugerir dos líneas que me parecen fundamentales en un marco de fidelidad a su misión.

La primera de ellas es la constante atención a “los signos de los tiempos”. Más arriba he mencionado la Carta Encíclica “Laudato si’” del Papa Francisco, cuya lectura presenta un vastísimo panorama de la amplitud y la profundidad de las transformaciones sociales que hoy están teniendo lugar, bajo los paradigmas dominantes del “relativismo práctico”, derivado de un “antropocentrismo desviado”, y la tecnocracia, como producto de “la alianza entre economía y tecnología”. Estos cambios, cuya aceleración posiblemente no tiene precedentes, están comportando, como el Santo Padre subraya, una “degradación del hombre” que nos sitúa, ciertamente, ante un contexto “inédito para la historia de la humanidad”.

Para esta atención a las nuevas realidades es necesario identificar y convocar a quienes están siendo sus protagonistas, ya sea en el campo profesional práctico o en el de la investigación académica o científica.

Parejo a lo anterior me parece la conveniencia de provocar en nuestros seminarios el encuentro y recíproco enriquecimiento entre diferentes generaciones. Es incuestionable que, en muchos aspectos, asistimos a un salto generacional de cierta brusquedad que más que nunca exige ese diálogo para comprender la realidad y explorar caminos de solución de los problemas emergentes.

Hay ya, afortunadamente, una nueva generación de jóvenes profesionales y académicos abiertos al diálogo entre fe y razón para la construcción, en medio de las incertidumbres actuales, de lo que el Papa llama “nuestra casa común”. Urge poner a esa generación en contacto con una excepcional pléyade de maestros surgidos de un tiempo de cierto esplendor académico del pensamiento cristiano y a los que una implacable “ley de vida” nos arrebatará en unos años.

La segunda línea para el horizonte de futuro de AEDOS a la que quería referirme es la de su necesaria “institucionalización”, si vale la palabra.

Es indiscutible, en un balance objetivo de estos primeros años, la importancia de la producción intelectual de AEDOS. Su traducción en obras publicadas es, además, notoria en la mayor parte de los capítulos, por más que concretamente en el Capítulo Social sea todavía un área clara de mejora.

Hay, sin embargo, una parte del balance de nuestra asociación que pasa más desapercibido y sin la cual posiblemente no se explica del todo la primera. Me refiero a lo que una profesora amiga llama el “inmenso capital relacional” de AEDOS, atesorado a lo largo de estos treinta años gracias a la inteligencia y la generosidad de su presidente y de quienes han estado más cerca de él en esta andadura. Creo que, efectivamente, esa red de personas vinculadas por un propósito común, tiene un valor inmenso y diferencial cuyo potencial todavía está por explotar.

Encontrar la forma de que esa comunidad de ideas y sentimientos trascienda a las personas que la han promovido y cultivado es, posiblemente, la renovación fundamental que AEDOS necesita para el horizonte que ahora se abre.

Este reto puede tener diferentes soluciones prácticas que deben explorarse y valorarse con prudencia, pero es responsabilidad de todos cuantos formamos parte de esta gran comunidad de AEDOS hacer lo que esté en nuestra mano para que, mejor pronto que tarde, la mencionada institucionalización -con todo lo que comporta, lo que en no poca medida significa recursos- sea una realidad tangible.

4. Conclusión: un tesoro en recipientes de barro

Concluyo ya esta reflexión retornando nuevamente a Laudato si’. En su texto hay una vigorosa actualización de algo que debe interpelarnos: la promoción de la dignidad de todas las personas encuentra su argumentación más profunda y verdadera en la síntesis de fe y razón que la Iglesia propone a través de su enseñanza social. Resulta más que patente en la crisis actual, en la que “hemos dejado de pensar, como señala el Papa, los fines de la acción humana”.

Sí, también la Doctrina Social es parte de ese tesoro al que se refería el apóstol y que los cristianos “llevamos en recipientes de barro, para que se vea claramente que una fuerza tan extraordinaria es de Dios, y no de nosotros” (2 Cor 4, 7). Un tesoro que, en gran medida, aún permanece inédito para una humanidad sedienta también en lo social.

El Papa Francisco nos llama en ese contexto a “construir liderazgos que marquen caminos”. Para AEDOS estos treinta años son una base firme sobre la que seguir edificando uno de esos liderazgos, por la misericordia de Dios.

Jaime Urcelay

(*) Ideas y Libros Ediciones, Colección Ideas núm. 26, Madrid, 2022. 400 págs. El libro se distribuye en los canales habituales de distribución y venta en España. En este enlace de la página web de la editorial puede encontrarse más información al respecto: https://ideasylibrosediciones.blogspot.com/

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.