Poza de la Sal en la literatura: «Piel de pícaro», de Julián Martínez Isla

Desde que, hace ya bastantes años, publiqué en este blog una recensión de El Viaje por España, de Andrea Navagero, varias han sido las entradas en las que he tratado de ir dando cuenta de las diferentes obras literarias que contienen referencias significativas, de mayor o menor extensión, a Poza de la Sal (Burgos).

Por aquí han desfilado Gritos de independencia, de Reyes Calderón; Cuerda de presos, de Tomás Salvador; El pastor del páramo, de Justo Peña y Antonio Zavala; Alto del Milagro, de Carlos González Unda; y El libro de los sueños y La noche de los dos ríos, dos novelas de Juan Carlos Martínez Barrio. Y, pese a haberlas leído a fondo, distintas razones han hecho que me haya resistido a publicar las reseñas de otras dos novelas de resonancias pozanas: La leyenda del César Visionario, de Francisco Umbral, y Tormenta de sal, de Reina González Rubio. También me he referido en este blog a los poemarios de Bonifacio Zamora Temas y Paisajes (Poemas de Burgos) y De paseo por tierras burgalesas.

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«Romance de Poza de la Sal y paisaje rimado de la Bureba», de Bonifacio Zamora (1901-1990)

Quienes hayan tenido ocasión de leer los dos libros de referencia sobre Poza de la Sal, obra, respectivamente, de Feliciano Martínez Archaga y Fray Valentín de la Cruz (1), posiblemente recuerden algunos versos y estrofas sueltos que, intercalados con el texto, refuerzan el tono evocador que uno y otro autor necesitaban al referirse al rico patrimonio cultural de nuestra villa. Dichos fragmentos poéticos, en general muy breves, aparecen firmados por «B. Zamora».

Buscando la procedencia de esas rimas, he llegado hasta un largo poema del culto y fiel sacerdote, poeta y dramaturgo, Bonifacio Zamora Usabel (Quintanalara, Burgos 1901 – Burgos, 1990) (2), quien gozó en vida de un considerable reconocimiento y cariño en los medios culturales y entre las gentes de Burgos. Así lo he confirmado al repasar las colecciones de la prensa local, especialmente de los días que siguieron a su fallecimiento el 18 de enero de 1990 (3). El poema lleva por título «Romance de Poza de la Sal y paisaje rimado de la Bureba» y fue publicado en el año 1950 (4).

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