Me ha hecho particular ilusión ver publicada en el último número de la revista de pensamiento Razón Española (sep. – oct. 2024, núm. 245) una amplia reseña del libro de Manuel García Morente«Esperanza de España», cuya edición preparé para Ediciones Encuentro, redactando también el estudio preliminar. El autor de la reseña es Jesús García-Conde del Castillo, felizmente recuperado por la citada publicación para su siempre interesante sección de «Libros».
Tiene, en efecto, para mi una especial significación que sea una revista de solera como es Razón Española la que se haga ahora eco de este inédito de García Morente. Y es que, como el propio García-Conde destaca en su nota, el fundador de la revista, el insigne pensador y gobernante Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, tuvo siempre a Morente como un referente intelectual y vital. Basta, para comprobarlo, leer sus imprescindibles memorias, publicadas en 1995 con el título «Río Arriba». Dedicó también algunos estudios de mucho interés a la filosofía morentiana de la historia de España, tal y como dejé apuntado en una nota del estudio preliminar de «Esperanza de España».
Estos días la prensa daba cuenta de la decisión del gobierno de las Islas Baleares, del Partido Popular, de dar marcha atrás en el reconocimiento legal del llamado “pin parental”. La decisión parece enmarcarse en la reciente ruptura del pacto de gobierno con Vox y en la búsqueda, por parte de los populares, de apoyos puntuales de la izquierda para conseguir la estabilidad en la presente legislatura de esa Comunidad Autónoma.
Se trata del penúltimo episodio de un fenómeno que no deja de llamar la atención: la abierta hostilidad desde los partidos políticos -con la sola excepción de Vox- y los sindicatos de enseñanza de la izquierda, hacia el “pin parental”. Un instrumento que, más allá del nombre con el que se ha popularizado -quizá un tanto esotérico-, no consiste más que en el simple consentimiento informado de los padres para que sus hijos asistan o no a actividades escolares complementarias, no estrictamente curriculares, con contenido moral que pueda resultar controvertido.
Hasta cierto punto ha pasado desapercibida en los medios de comunicación españoles la celebración, los pasados días 22 y 23 de septiembre, de la Cumbre del Futuro de Naciones Unidas. Su trascendencia no es sin embargo desdeñable, dado que la aprobación de su documento final representa una importante “vuelta de rosca” para el avance de la agenda globalista, cuya expresión más representativa es la cosmovisión ética contenida en la famosa Agenda 2030.
Se me escapan las razones de esa escasa atención de los medios, aunque tengo la impresión de que es parte de una estrategia que sistemáticamente evita el debate y el contraste de pareceres en la opinión pública en los asuntos verdaderamente importantes en términos culturales. Y este sin duda lo es, ya que, en definitiva, la aprobación del documento final de la Cumbre del Futuro es otro paso significativo en el diseño e imposición, desde Naciones Unidas y “otras instituciones multilaterales”, de una nueva civilización que “liberará a la raza humana” (sic) de los actuales males y amenazas de todo tipo. Los pretextos ya los conocemos: las grandes transformaciones que están teniendo lugar en el mundo y, cómo no, el catastrofismo climático, cada vez más elevado de tono.
Se trata de una asociación con origen en la antiquísima Hermandad o Junta de la Merindad del Río Ubierna, probablemente constituida en dicho territorio burgalés en tiempos del segundo conde de Castilla García Fernández (970-995), aunque no faltan testimonios que la sitúan incluso antes, en tiempos del conde de Castilla Diego Rodríguez Porcelos (884).
Hungría es un pequeño país con una población -algo más de nueve millones y medio de habitantes- poco superior a la de Andalucía. Sin embargo, es patente su notoriedad internacional en los últimos años, gracias a una estrategia política nacional de éxito, diferencial e innovadora, que ha sido capaz de desafiar los dogmas de la actual hegemonía ideológica del “wokismo”.
Es bien sabido que el “atrevimiento” húngaro ha obtenido como respuesta una burda y sistemática campaña de hostigamiento y manipulación de la información por parte de los todopoderosos amos del sistema. El grosero boicot a la presidencia húngara de la Unión Europea no es más que el último episodio de esta nada disimulada hostilidad del globalismo a una nación, que, llena de ese mismo coraje demostrado a lo largo de su difícil historia de supervivencia, ha optado, por fidelidad a su cultura e interés de su comunidad popular, por “salirse de la fila”…
Es bien conocido el arraigo en Poza de la Sal de la devoción popular a los santos. De ello son elocuente testimonio la pervivencia de la celebración solemne de algunas festividades – San Cosme y San Damián (patronos de la Villa), San Blas, San Marcos, Santa Águeda, San Isidro, Santiago, Santa Cecilia, La Magdalena, Santa Lucía, el Santo Ángel y San Antón, principalmente-, las numerosas ermitas a ellos dedicadas que sabemos existieron en los campos pozanos, la importante tradición en el pueblo de las cofradías, los diferentes retablos de la iglesia parroquial o la conservación de un buen número de reliquias en la misma.
La devoción a San Roque
Entre los santos que gozaron de particular devoción en Poza, poco se recuerda hoy a San Roque, pese a que hay datos objetivos que demuestran que durante mucho tiempo debió ocupar un lugar principal en la piedad de las gentes de la villa, especialmente cuando se desataba la terrible epidemia de la peste. Hay que tener en cuenta que las grandes epidemias de enfermedades infecciosas fueron todavía comunes en España durante el siglo XIX y principios del XX (ver en este blog La epidemia de cólera de 1855 en Poza de la Sal, en la prensa de Madrid).
«Relectiones» es una revista de edición continua y con impresión anual cuyo objetivo es promover y estimular la discusión, el análisis y la investigación en el campo de las Humanidades, en orden a suscitar una nueva creatividad cultural que dilate los horizontes de la razón, la razón abierta. La revista cuenta con el apoyo de la Universidad Francisco de Vitoria, la Fundación Ratzinger y la Templeton World Charity Foundation.
Me encantó la forma en que el periodista condujo la conversación y fue una gozada tener esta oportunidad para, con el pretexto del libro, hablar de Poza de la Sal y de sus muchos atractivos. Agradecido, pues, a la Radio y a la concejalía de Cultura de Poza por facilitarme este espacio.