Para una historia de las grandes peregrinaciones al Santuario de Ntra. Sra. de Pedrajas, en Poza de la Sal (3ª y última parte)

«Verdadero Retrato de la Milagrosa Imagen de Nª Sª de Pedrajas», un antiguo grabado presente todavía en algunos hogares de Poza de la Sal (Archivo Urcelay).

En las entradas anteriores daba cuenta de tres grandes romerías al Santuario de Nuestra Señora de Pedrajas, en Poza de la Sal, celebradas, respectivamente, el 14 de mayo de 1894 (ver la 1ª Parte de esta entrada), 12 de enero de 1898 y c. septiembre de 1904 (ver la Parte 2ª de la entrada).

Damos ahora un salto importante en el tiempo, para llegar al 7 de julio de 1946, fecha en la que tuvo lugar en Poza un acontecimiento singular: la gran romería castellana convocada por el Orfeón Burgalés y patrocinada por el Gobierno Civil, la Diputación Provincial y los Ayuntamientos de Burgos y Poza de la Sal. Junto con otros actos, tuvo gran protagonismo la devoción a la Virgen de Pedrajas.

En esta ocasión dieron cuenta de la romería pozana los diarios burgaleses Diario de Burgos (19 de junio de 1946, 6 de julio de 1946 y 9 de julio de 1946) y La Voz de Castilla (27 de junio de 1946, 6 de julio de 1946 y 8 de julio de 1946). Lo hicieron, nuevamente, con mucho detalle.

La Voz de Castilla de 6 de julio de 1946 y Diario de Burgos de 9 de julio de 1946.

Virgilio Soto y el NO-DO en Poza de la Sal

Pero lo que verdaderamente marcó la diferencia desde el punto de vista informativo fue la presencia del fotógrafo burgalés Virgilio Soto (ver en este mismo blog Imágenes inéditas de las salinas de Poza de la Sal (1ª parte)), quien nos dejó un completo reportaje de 94 fotografías sobre los diversos actos del programa de la romería (se conservan en el Archivo de la Diputación Provincial de Burgos) y, sobre todo, el desplazamiento a Poza de los operadores del NO-DO, que grabaron un reportaje de poco más de 6 minutos. Incorporado al noticiario 188 A en la sección «Festejos populares», se exhibió en las salas de cines de toda España, como era preceptivo en aquellos años.

Tanto las fotografías como la filmación constituyen valiosos testimonios etnográficos de nuestra villa y del ambiente social de la época. Como curiosidad, en el documental de NO-DO puede verse bien al joven pozano Félix Rodríguez de la Fuente desfilando con el carruaje «La sal de Poza». Años después alcanzaría fama universal como naturalista.

Reportaje del NO-DO incluido en el Noticiario Español nº 118 A sobre la romería castellana celebrada en Poza de la Sal el 7 de julio de 1946. He recuperado del Noticiario el inicio, el documental sobre la romería de Poza y el final; el resto lo he eliminado. El sonido es el original (Archivo RTVE.es).

Las «Romerías típico-castellanas» del Orfeón Burgalés

Para encuadrar debidamente el acontecimiento al que me estoy refiriendo, hay que tener presente que en los meses de verano de 1944 el Orfeón Burgalés había iniciado la organización de romerías tradicionales castellanas en diferentes ermitas y santuarios de la provincia. En poco tiempo consiguieron mucho prestigio y se mantuvieron ininterrumpidamente durante más de tres décadas. Su propósito era ensalzar las formas de vida del medio rural castellano y recuperar del olvido tradiciones y expresiones del alma popular. Pretendían también «el descubrimiento del paisaje, el contacto con la naturaleza y con las gentes del mundo rural». En definitiva, retornar a las raíces como «postura espiritual, además de floklórica y estética», reconectando así la mencionada sociedad coral «con la preocupación folklorista de la etapa de Antonio José cuando intenta por todos los medios el redescubrimiento de lo raigal»1.

La primera de estas romerías tuvo como marco Rabanera del Pinar y siguieron, además de Poza de la Sal y entre otros lugares de la geografía burgalesa, Villafranca Montes de Oca, Peñaranda de Duero, Roa de Duero, Melgar de Fernamental… siempre con la presencia de los mismos elementos: apertura tanto a los habitantes de la comarca correspondiente como a los de ciudad de Burgos; promoción del uso de trajes tradicionales; recuperación de canciones y danzas de antaño; visita a lugares y paisajes recónditos; adjudicación de premios… El Orfeón Burgalés hacía así de catalizador para el estrechamiento de vínculos entre los pueblos y la ciudad, consiguiendo una suerte de «reinterpretación del mundo castellano», lo que proporcionó a esta institución un amplio reconocimiento también por esta faceta de su actividad.

Un intenso programa de actos en Poza

En la convocatoria de la romería de Poza se anunciaba que respondía al «deseo de que se exalten con la mayor brillantez los grandes valores de nuestras tradiciones, todas llenas de rica y emocionada originalidad». Además de detallar los actos que tendrían lugar y los premios de los diferentes concursos, se insistía mucho en que todas las personas que asistiesen a la romería llevasen «traje típico o campero»; para los componentes del Orfeón era obligatorio.

Salió de Burgos el tren especial con los romeros a hora temprana y a su llegada a la estación de Poza fueron recibidos, con los acordes de la Banda de Música y con cohetes, por el teniente de alcalde Carlos del Castillo, el juez Eleuterio González, el jefe local de FET y de las JONS Elías Gutiérrez, el jefe de puesto de la Guardia Civil José González, el marqués de Angulo Adalberto Vallejo y el gestor provincial señor Linares.

Ya en la ermita de Pedrajas fue el Ayuntamiento pozano en pleno, presidido por el alcalde Gervasio Sanz, el que dio la bienvenida a los romeros. Acto seguido se organizó la procesión con la Virgen, que fue encabezada por la cruz procesional de la parroquia, el estandarte de la Virgen de Pedrajas y los pendones de Poza, Salas de Bureba, Solas de Bureba (hoy, Llano de Bureba) y del Orfeón Burgalés. En medio de la procesión iban bailando dos grupos de danzantes de Poza («El Desjarrete» y «San Isidro»), los de Salas y los dos del Orfeón. La Virgen llevaba un manto de terciopelo rojo, bordado en seda y oro por las religiosas del convento de Castil de Lences. Estrenaba también corona de plata. Manto y conona fueron donaciones de Luisa Pérez. A la salida de la procesión desde el Santuario, los vecinos de Poza y la Banda entonaron el Himno a la Virgen de Pedrajas, entre vivas y aplausos.

Fotografía de Virgilio Soto, como todas las que aparecen en esta entrada. La Virgen de Pedrajas en su trono, preparada para el inicio de la procesión hasta el Paseo del Calvario, en Poza de la Sal. Al fondo, el Santuario y la Hospedería, derribada en los años 60 y sustituida por un desafortunado edificio de ladrillo (ADPBU-VS-15617).
La procesión con la Virgen de Pedrajas saliendo del Santuario. Delante, pendones concejiles de las localidades que acudieron a la romería (ADPBU-VS-15616).
La procesión ya en la carretera Masa-Cornudilla, dirigiéndose hacia la villa de Poza de la Sal. Delante, el estandarte de la Virgen de Pedrajas y la magnífica cruz procesional de la parroquia (ADPBU-VS-15609).

Misa ante la Virgen de Pedrajas

La procesión llegó hasta el paseo del Calvario, en la parte baja del pueblo, y allí, en un altar dispuesto al efecto, fue colocada la imagen de la Virgen, a la que daba escolta un piquete de la Guardia Civil. Se celebró a continuación una solemne misa de campaña, oficiada por don Aurelio Román Valladolid, notario eclesiástico del arzobispado de Burgos, en representación del arzobispo. Le ayudó el coadjutor de Poza don Melchor Pérez. Ocuparon la tribuna el presidente de la Diputación, alcalde de Burgos, diputados Plaza y Linares, concejales de Burgos López Arroyo, Cortezón, Angulo, Cantón y Nebreda, el Ayuntamiento de Poza en pleno y otras autoridades de la villa, con el párroco pozano José Urruchi, y los directivos del Orfeón, así como los miembros del jurado del concurso que habría de celebrarse después. Al pie del altar se situaron los párrocos de Salas, Lences, Castil de Lences, Abajas y Temiño, el coadjutor de Lerma don Abilio Ruiz -pozano de nacimiento- y un padre marista.

Momento de la Consagración en la misa de campaña celebrada en el Paseo del Calvario de Poza de la Sal ante la Virgen de Pedrajas. En primer plano, arrodilladas, mujeres ataviadas con trajes tradicionales (ADPBU-VS-15607).
Un grupo de mujeres, atavidas también con trajes regionales, sigue con recogimiento la misa de campaña en el Paseo del Calvario de Poza de la Sal (ADPBU-VS-04568).

Durante la eucaristía el Orfeón Burgalés interpretó selectas piezas clásicas, mientras que a la Banda de Música de Poza le correspondió ejecutar el Himno Nacional en la Consagración. «Una enorme multitud de fieles -puede leerse en Diario de Burgos– rodeaba el espacio acotado, en cuyo centro se colocaron los grupos vestidos con trajes regionales, siguiendo con gran devoción la sagrada ceremonia (…)».

En la imagen de la izquierda, la Virgen de Pedrajas entra al interior de la muralla de Poza por la Puerta de la Concepción, acompañada de los sacerdotes y el pueblo (ADPBU-VS-04571). En la de la derecha, la procesión sale al exterior de la muralla por la Puerta Alta o de las Eras, que ha sido engalanada con ramajes y una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en lo alto del arco, según puede apreciarse en el NO-DO (ADPBU-VS-04570).
Tras salir por la Puerta Alta, la Virgen de Pedrajas desciende por la calle de La Red, a la altura de la Puerta del Peso o del Ayuntamiento. Delante, los grupos de danzantes (ADPBU-VS-04569).

Procesión por las calles de Poza y danzas y desfile de carruajes en el Calvario

Acabada la misa se formó nuevamente la procesión para acompañar a la Virgen, ahora por las calles de Poza hasta depiositarla ante el altar mayor de la iglesia parroquial, momento en el cual los fieles entonaron la Salve popular.

Parejas de «novios» pozanos preparadas para el baile del «Escarrete». A la izquierda, «el pollero», que porta los animales alrededor de los cuales se realizará la danza. Nótese los trajes de los varones, diferentes de los de arrieros que se utilizan en la actualidad. Durante años vistieron también traje ordinario con chaqueta y corbata (ADPBU-VS-15638).
Un mozo de Poza ejecuta, a la pata coja, con una de las manos en jarra y la otra con la espada, la danza del «Escarrete» en el Paseo del Calvario de Poza de la Sal (ADPBU-VS-15637).
Otro momento de la danza pozana del «Escarrete». Ahora es una moza la que realiza el baile en el momento justo del «desjarrete» del gallo con la espada (ADPBU-VS-04572).
Terminada la danza del «Escarrete», las parejas bailan juntas la pozana «Jota de Bodas», como es tradición (ADPBU-VS-15682).

Terminada la procesión, los romeros y las autoridades volvieron al Calvario, donde se celebró en primer lugar un concurso de danzas tradicionales. Participaron los grupos de Salas de Bureba -que ejecutó «La valenciana», «El gaitero» y «La reata»- y el del Orfeón Burgalés, con varias danzas de diferentes localidades de la provincia de Burgos. Fuera de concurso, vecinos de Poza ejecutaron la ancestral danza del «Escarrete» (o «Desjarrete).

Petra Bonachía, La Morterona, conduce el carruaje de «La sal de Poza» por el Paseo del Calvario (ADPBU-VS-15651).
Otro momento del desfile del carruaje «La sal de Poza» por el Paseo del Calvario. En primer plano, a la izuierda, Félix Rodríguez de la Fuente, quien porta una pieza del «pingoste», el artefacto con el que tradicionalmente se extraía la muera de los pozos. Otros varones portan «rodillos», con los que se recogía la sal, después de la evaporación del agua, en las eras. Las mujeres, por su parte, esparcen sal. Pueden verse también algunas «regaderas», apero exclusivo de las salinas de Poza con el que en las eras el salinero lanzaba al aire la muera para acelerar la evaporación. En 1946 una parte de las granjas de sal se entraban todavía en explotación (ADPBU-VS-15653).

Tuvo lugar después el desfile de cabalgaduras y carros, en el que participaron uno titulado «A la romería» y otro protagonizado por un buen número de vecinos de Poza y que, con el título «La sal de Poza», evocaba los trabajos de los salineros. En el NO-DO ocupa bastante espacio y puede reconocerse bien, además de a Félix Rodríguez de la Fuente, a Petra Bonachía, La Morterona, que tira del carruaje.

Los romeros disfrutando de la comida campera en el Calvario (ADPBU-VS-15655).

Comida campera, concurso de trajes tradicionales y entrega de premios

«Terminados los actos de la mañana -continúa la crónica de Diario de Burgos– y mientras los romeros se esparcían por el campo para comer en medio de la mayor animación y alegría, las autoridades e invitados de Poza y Burgos se reunieron en fraternal banquete en la fonda del pueblo (…)». Allí, a los postres, hizo uso de la palabra el presidente del Orfeón Burgalés, Antonio Martínez Díaz. Además de agradecer a los presentes su cooperación, animó a continuar «su labor de engrandecimiento de la patria chica como medio de engrandecer a la Patria grande que todos anhelamos».

El jurado en su tribuna del Paseo del Calvario (ADPBU-VS-15669).

Ya por la tarde tuvo lugar un concurso de «trajes típicos del país» y la distribución de los premios de este concurso y de los celebrados por la mañana. Los diarios detallan los nombres de todos los premiados, que, en realidad, fueron prácticamente todos los que animosamente habían participado. La Peña Cidiana de Burgos concedió un premio extraordinario a la pareja de Poza que se presentase con el mejor traje tradicional.

Los excursionistas aprovecharon la jornada para conocer Poza, posando en diferentes rincones para Virgilio Soto. La imagen de la izquierda está tomada en la Calle Mayor (ADPBU-VS-15656) y la de la derecha en el inicio de la carretera del Páramo frente a las granjas de sal del Valle de Rusalado, el más próximo al pueblo y el último en ser abandonado (ADPBU-VS-15657).

Acabó la romería con bailes en el Calvario y en la Plaza Nueva, para los que el Orfeón había pedido que solo se utilizara gaita o tambor, hasta que a las 9 de la noche los excursionistas de Burgos taomaron nuevamente el tren en la estación pozana. Vovían, decía Diario de Burgos, «encantados y agradecidos de las atenciones que, tanto las autoridades como el pueblo en masa, dispensaron a los romeros». Mucho más lírico, el cronista de La Voz de CastillaJosé Antonio Cepeda– resumía así la jornada:

«El domingo, en Poza de la Sal, se vivieron horas de católica expresión. De ingenuo alborozo limpio y sosegado. No hubo desenfreno ni charlotada; ni bigotes postizos; ni gorros verdes y amarillos. Hubo fe castellana. Gozo de hombres que llevan en el alma la serenidad de la llanura. La exactitud del chopo que apunta al cielo. La rectitud de los largos caminos de andada».

Jaime Urcelay

Para ver la Parte 1ª pinchar aquí.

Para ver la Parte 2ª pinchar aquí.

  1. Para los apuntes de este y el siguiente párrafo me he basado en ORTEGA, D.: El Orfeón Burgalés. Cien años de historia (1893-1993), Impresión Talleres Gráficos de Diario de Burgos, Burgos, 1993, págs. 188-190. El libro no cita en concreto la romería de Poza de la Sal de 1946. ↩︎

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.