
Más de una vez, alguna persona cercana, conocedora de mi devoción por Poza de la Sal (Burgos), me ha comentado que en determinado lugar es común utilizar todavía el dicho te adelantas como los de Poza.
Parece, en efecto, que la expresión estaba bastante extendida en algunas zonas de la mitad norte peninsular. Así lo confirmaba, en los pasados 90, un gran divulgador de las cosas de Poza, Máximo Fuente Núñez, en una carta al director, publicada en Diario de Burgos. Extendía, además, la popularidad de la frase a toda España, según él mismo había tenido ocasión de presenciar en distintas poblaciones, grandes y pequeñas[1].
Tratando de investigar el tema, me ha extrañado que no aparezca en las numerosas obras dedicadas a los dichos y frases populares[2].
El citado Máximo Fuente señalaba que su origen se encontraba en el famoso asalto por sorpresa de Poza, por la División de Iberia de fuerzas guerrilleras, durante la Guerra de la Independencia -en concreto el 11 de febrero de 1813-, que dio lugar al conocido como combate de Poza[3]. Ataque que soprendió al general italiano Palombini, acantonado en ese momento con tropas napoleónicas en la villa.
Afirmaba Fuente que quienes protagonizaron la acción -Longa y Mendizábal- eran pozanos y que se habían adelantado a las órdenes de sus jefes. El propio Palombini habría sido después el responsable de haber creado el dicho, usándolo como la razón más apropiada para recriminar cualquier acto que significara entre los suyos adelantarse uno sobre otro, sin causa justificada[4].

La historia de Fuente, bien adornada de elementos patrióticos, resulta muy evocadora, pero lo cierto es que ni el jefe guerrillero Francisco de Longa (Mallavia, Vizcaya, 1783 – Valencia, 1831), ni el militar de carrera general Gabriel de Mendizábal (Vergara, Guipúzcoa, 1765- Madrid, 1838), eran pozanos. Tampoco es históricamente correcta la afirmación de que, en su audaz asalto, el primero se adelantase a las órdenes del segundo -presente también en la acción-, su jefe como mando del 7º Ejército español. No parece, en fin, que haya ninguna base real para pensar que fuera Palombini el creador del dicho te adelantas como los de Poza.
Una conversación con Don Feliciano
Mucho más coherente y mejor documentada es la versión de Feliciano Martínez Archaga sobre el origen de la frase.
Se trata de una curiosa historia que nos contó a mi hermano Javier y a quien esto escribe cuando, en el año 2011, le entrevistamos para el libro Páginas de Historia de Poza de la Sal[5]. Así la transcribimos:
¿Habéis oído hablar de la expresión «te adelantas como los de Poza»? Pues resulta que hubo un cura, un tal Pedro López, que en el siglo XIV o XV deja sus bienes a una fundación para dotación de pobres, y el resto para el rescate de cautivos, que los reyes tenían encomendado a los Trinitarios y a la Orden de la Merced.
Un rescate de cautivos no era cosa sencilla. Suponía primero tener la capacidad de fletar una nave que no fuera a la deriva, para no ir a esquilar y salir esquilado. Luego, hacer unas gestiones diplomáticas que los frailes de entonces —que tenían casa en Madrid, en Toledo, en Alicante, en Cartagena…— podían hacer bien, pero que eran difíciles y complicadas.
Bueno, pues por difíciles que fueran, mis pozanos van y dicen que en adelante, cuando salga dinero de estas rentas pozanas para comprar un cautivo cristiano, ¡allí estaremos nosotros!, sin pasar por la Trinidad. Y cuando traían algún cautivo, hacían una gran fiesta y dejaban sus vestimentas en recuerdo colgadas en las paredes de la iglesia. ¡Cuando haya que rescatar cristianos iremos nosotros a tierra de moros! Este capítulo es sólo una anécdota, pero verdaderamente refleja que aquellos tipos tenían una moral asombrosa.
Lo que el buen párroco nos contó ese día respecto a la redención de cautivos por los pozanos no era una bonita leyenda sin fundamento, sino que se basaba en hechos bien documentados.

La manda del “venerable y honrado señor Pedro López”, para la redención de cautivos
Efectivamente, muchos años antes él mismo había recogido, en su libro sobre historia de Poza, esa fundación de Don Pedro López para atención de los pobres de la villa y rescate de cautivos:
En 1531 se recuerda una nueva manda, al parecer importante, del «venerable y honrado señor Pedro López, clérigo, capellán y beneficiado» que fue en la iglesia parroquial de esta villa de Poza, cuyas rentas se distribuyen, mitad a los pobres de la villa, y mitad a la redención de cautivos cristianos.
Las rentas de esta fundación destinadas a la redención de cautivos, habían servido ya para comprar la libertad de «dos o tres cautivos que en la iglesia de dicha villa de Poza fueron traídos y hecha presentación de ellos con gran solemnidad por los PP. del Monasterio de la Santísima Trinidad de Burgos», según consta y parece claro por las almejías de dichos cautivos que dejaron y están puestas en uno de los pilares de la dicha iglesia. «Los curas y alcaldes de la villa pensaron que después hubiese dineros juntos para sacar un cautivo, se sacase y enviase por él a tierras de moros con los dichos dineros, sin pasar por el dicho monasterio de la Santísima Trinidad». Años más tarde se hablará de bienes del dicho monasterio en Poza (Archivo Hospital, Leg. 1.º, n.° 18) [6].
Las almejías que menciona eran unas túnicas o mantos árabes que usaban también los cristianos. En cuanto a por qué y cómo se rescataba a los cautivos de los berberiscos en aquellos tiempos y qué papel jugaron trinitarios y mercedarios, así como las fundaciones pías de rentas perpetuas -como la de Don Pedro López-, hay mucho publicado, por lo que no me paro ahora en ello[7].
Qué quiere decir te adelantas como los de Poza
Conocido ya el posible origen de nuestro dicho, me aventuro ahora a decir algo sobre su significado.
Un primer sentido posible de te adelantas como los de Poza puede estar referido a aquellos que, habitualmente o en una situación puntual, actúan con precipitación, de manera impulsiva; sin pensar lo que van a hacer. Figuradamente, decirle a alguien te adelantas como los de Poza tendría un cierto tono peyorativo, de reproche de un comportamiento intempestivo, fuera de tiempo y sazón. Quizá sea este el sentido más literal, el que cualquiera utilizaría si desconociese por qué empezó a usarse esa expresión en un tiempo remoto.
Pero es precisamente esa reconexión del dicho con su origen, el que puede dar al te adelantas como los de Poza su significado más genuino. Y es que, como escribe Luis Junceda, no hay nada tan cambiante y tornadizo en la lengua como los dichos y de ahí que sea tan baja la proporción de los que resisten con éxito el paso del tiempo[8].
Por eso, recuperando ahora el delicioso relato de Don Feliciano sobre el modo en que los pozanos, con sus curas y alcaldes a la cabeza, rescataban cautivos, el te adelantas como los de Poza se vuelve una sentencia positiva e inspiradora, evocadora de la grandeza moral de las sencillas gentes de este pueblo del norte castellano. De quienes sabiendo que algo merece la pena, no se paran en cálculos y miramientos. De esos tipos con una moral asombrosa, a los que se refería el párroco e historiador.
Guardaría así nuestra expresión alguna relación con ese otra de ser alguien echado para adelante, es decir, que tiene agallas, coraje, sin miedo a las posibles dificultades, resuelto en conseguir una meta[9].
Te adelantas como los de Poza, al cabo, porque das muestra de grandeza de miras, de iniciativa y audacia, de generosidad… sin importarte los inconvenientes que puedan presentarse por el camino. Te echas a la mar y traes de regreso a los cautivos. ¿Para qué darle más vueltas o perder el tiempo con intermediarios?
El «más pálpito que cálculo» de García Morente
Permítaseme ver, en fin, en te adelantas como los de Poza, esa característica que el gran filósofo Manuel García Morente atribuía a su caballero cristiano, como modelo, en otro tiempo, del estilo humano de la hispanidad: más pálpito que cálculo.
Escribía nuestro ilustre pensador:
Este tipo de hombre, que se precia de llevar dentro de sí el guía certero de su vida por el mundo, ha de tomar sus resoluciones más por obediencia a los dictados misteriosos de esa voz interna que por estudio prudente de probabilidades. (…) El caballero cristiano no echa semejantes cuentas; no se pregunta si es fácil, si es difícil y si aún siquiera si es posible la empresa que tiene ante los ojos. Bástale con que su corazón le mande ejecutarla, para que la acometa, sin detener ni contener su ánimo con el estudio exacto de las probabilidades. Sin duda, el caballero fracasa y fenece muchas veces. Pero muchas veces también triunfa por ventura y casi por milagro; y si no fuese por ese arrojo increíble y esa obediencia ciega a los dictados del corazón, la historia no registraría entre sus páginas muchas de las más estupendas hazañas que el género humano ha llevado a cabo[10].
Así eran los pozanos.
Jaime Urcelay
(Actualizada el 30/04/2024 para su incorporación al libro del autor «Poza de la Sal. Historias olvidadas»).
[1] FUENTE, M.: “Te adelantas como los de Poza”, Carta al diario, Diario de Burgos, 24 de octubre de 1994. Cuando publiqué el texto de esta entrada por primera vez en mi blog y se difundió en las redes sociales, fueron varias las personas que confirmaron que se trata de un dicho muy extendido, especialmente en la Bureba.
[2] He consultado en la Biblioteca Nacional bastantes de estos libros, sin encontrar pista alguna del dicho de origen pozano. El que me ha parecido más completo, pese a su silencio sobre este particular, es JUNCEDA, L. (2015): Diccionario de refranes, dichos y proverbios, Editorial Espasa, Madrid, 2015, 5ª edición. Recoge más de 5000 sentencias, ordenadas y comentadas.
[3] Mi hermano Javier dedicó a este episodio una bien documentada monografía. Vid. URCELAY, J.: El combate de Poza. La guerra de la independencia en el norte burgalés y el sur de Álava y Vizcaya, Editorial Dossoles, Burgos, 2008.
[4] Ídem.
[5] URCELAY, J. y URCELAY, J.: op. cit, pág. 230. El capítulo de la entrevista lleva por título “Con la historia de Poza al fondo. Conversación con Don Feliciano Martínez Archaga”.
[6] MARTÍNEZ ARCHAGA, F.: op.cit., pág. 155, nota 8.
[7] Vid, por ejemplo: ANDÚJAR RODRÍGUEZ, L. (s/f): “La redención de cautivos en el siglo XVI: redentores y redimidos”, en Encrucijada de mundos: Identidad, imagen y patrimonio de Andalucía en los tiempos modernos, en https://grupo.us.es/encrucijada/la-redencion-de-cautivos-en-el-siglo-xvi-redentores-y-redimidos/. Consultado el 18/11/2023.
[8] JUNCEDA, L.: op. cit., pág. 10.
[9] Vid. Centro Virtual Cervantes. Archivo del Foro del Español. En https://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=37028. Consultado el 18/11/2023.
[10] GARCÍA MORENTE, M.: Idea de la Hispanidad, Colección Austral, Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1961, págs. 67 y 68.

Mi abuelo en más de una oportunidad decía «te adelantas como los de Poza» y yo siempre pensé que era algo de su propia cosecha, como tantas otras cosas que tenía o decía y hoy leyendo esta nota me vengo a enterar de sus motivos. ( No te acostarás sin haber aprendido una cosa más).
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Muchas gracias, José Luis. ¿Te acuerdas en qué sentido usaba tu abuelo el «te adelantas como los de Poza»? Saludos.
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