
El encuentro con los ex-salineros del pasado 25 de agosto, en el Auditorio Martin de la Fuente, de Poza de la Sal (Burgos), superó todas las expectativas.
Fue un acto entrañable, lleno de interés y a la vez de simpatía, en el que, a través de los diferentes testimonios personales -¡tan espontáneos!- se hizo patente hasta qué punto el esforzado trabajo en las salinas de Poza fue, en realidad, una forma de vida. Llamó también la atención el protagonismo de las mujeres en esa dura labor.
Y fue muy emocionante la última ronda de intervenciones, cuando el conductor del coloquio, Martin Barcina (él mismo, ex-salinero), pidió una última valoración a los participantes sobre su dedicación de antaño al trabajo de la sal. «Ahora mismo volvería allí, a hacer la sal como siempre la hice», respondió orgullosa Isabel.
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